lunes, 5 de abril de 2021

Una Mirada a la Elección Municipal 2021 en Valdivia (2)

 Por Ignacio Barrientos F.


Siguiendo a cierta distancia lo acontecido en Valdivia meses atrás, antes de que venciera el plazo para la inscripción de candidaturas, tenía la percepción de que el concejal Pedro Muñoz era el mejor perfilado para enfrentar a Sabat. Su acción en el concejo municipal, su trabajo territorial en pandemia y su papel como organizador de La Consulta Ciudadana de Diciembre de 2019 lo confirmaban. La conexión cercana y emotiva con la gente le hacía el desafiante adecuado frente al actual alcalde. De un día para otro  la candidatura se bajó. El partido Socialista donde Pedro milita  tomó la decisión de llevarlo como candidato a Constituyente, dejando a muchos electores despistados. No niego la importancia de tomar esa opción pero las posibilidades de la oposición frente al actual alcalde se resintieron.

La candidatura de Carla Amtmann llega de otra manera, tiene un perfil más partidario y tecnocrático y una campaña más centralizada. La política tiene un componente emocional bastante grande y el político que posee ese tipo de conexión lleva ventaja, de momento se ha perdido; no obstante es la opción mejor articulada frente a Sabat.

Sólo comento mis percepciones.  Las candidatura  DC de Espinoza intenta un revival, es anacrónica. Dime quien la financia y te diré qué utilidad tiene, porque alguna tendrá que tener el empecinamiento DC de ser derrotado. En principio divide el voto opositor y se lo resta a la mejor opción.  En cuanto a Cesar Collao, veo voluntarismo en esa candidatura.  Independiente de sus méritos (no lo conozco, como tampoco al Partido Ecologista Verde que lo apoya). Su candidatura tendría que  tener real implantación territorial, si no la tiene,  se trata sólo de un acto de voluntad. Así las cosas también le resta votos a la mejor opción opositora. Sería distinto si hubiese segunda vuelta, pero no la hay.

El municipio es una entidad demasiado útil en la vida de una ciudad para ver la elección como un concurso de popularidad y de egos. Las candidaturas deben estar al servicio de proyectos de ciudad  y no de carreras personales. Por tanto se trata de responsabilidad frente a temas que no pueden esperar 4 años más. Imagino que habrá datos y encuestas que ayuden en ese escenario. Por ahora no queda más que llamar al voto útil.