Un par de propuestas para superar sinsentidos en el sistema escolar: Reducir
las horas en aula por día y reducir la jornada
pedagógica de lunes a jueves para los
alumnos. Los profesores tendrían un día para organizar diversos temas. El
profesor debe contar con más horas efectivas para preparar las clases y aplicar los programas.
Muchas más de las que creen los técnicos,
esto porque el ambiente escolar demanda una serie de labores que desvían a los
maestros de esa preparación: Reuniones con la
dirección, de apoderados, reemplazos, actos, charlas del SENDA, desfiles, beneficios, torneos
deportivos y funerales (si, y no son pocos para alguien responsable
de tantos alumnos) etc.
Sigo con propuestas sustractivas al sistema: Quitar un año de enseñanza media, el cuarto
medio. Justo ese que se ocupa en preuniversitarios y similares. Que se
convierta en un año con un régimen especial, más flexible, dedicado a definir vocaciones.
Hay un enorme desajuste entre el
tiempo de aprendizaje señalado en los programas de estudio y las diversas
realidades con las que el profesor se encuentra. Los técnicos y expertos harian bien al reciclarse en unidades de apoyo e
investigación en la base de los procesos y consensuar ideas con los profesores
que son quienes deben tomar las decisiones pedagógicas directas.
La ansiedad y el temor por los resultados deberían
quedar fuera del proceso educativo.
Por cierto, nadie que detente un grado de poder va a querer perderlo. No será posible hacer esto con los responsables del actual sistema, porque ellos comparten los presupuestos ideológicos que están en su base. Tendrá que haber una renovación de los equipos y eso pasa por un cambio político.
Por cierto, nadie que detente un grado de poder va a querer perderlo. No será posible hacer esto con los responsables del actual sistema, porque ellos comparten los presupuestos ideológicos que están en su base. Tendrá que haber una renovación de los equipos y eso pasa por un cambio político.